Internet: Una herramienta del mundo real

Skype

Skype es uno de los principales servicios de voz sobre IP.

Estos días se habla de la instalación en el aeropuerto de Tallin de la primera cabina de teléfonos de Skype, el conocido servicio de VoIP. La instalación de un terminal real de este tipo de servicios, es una prueba más de un hecho que se tiende a obviar: no existe un muro entre lo real y lo virtual, entre el mundo real y el mundo 2.0.

Durante muchos años se ha destinado una cantidad enorme de términos, muchas veces mal empleados, para distinguir las actividades que se realizan a través de Internet (el ciberespacio, el mundo digital, la vida 2.0) de aquellas otras más tradicionales (las del mundo real, que con el tiempo algunos han venido a llamar mundo 1.0), como si lo que uno hace en Internet estuviera atrapado dentro de un mundo de ficción aislado del mundo real, o como si lo que sucede en el mundo real fuera más serio o más riguroso que lo se hace a través de Internet.

Los medios de comunicación en muchas ocasiones, e incluso quienes nos dedicamos profesionalmente a trabajar exclusivamente con y para Internet, hemos alimentado de forma totalmente equivocada esta distinción entre dos mundos que en absoluto están separados por un muro y que por supuesto no son lugares diferentes. Se habla de phishing y estafas online como si los timadores no fueran personas de carne y hueso. Se habla de asesinatos perpetrados a través de Internet como si las redes informáticas mataran y no hiciera falta la presencia de un arma material y un criminal para delinquir. Así, durante la investigación del asesinato de Marta del Castillo, no pocos medios de comunicación trataron el caso como si hubiera sucedido en una realidad paralela, una realidad que para colmo retratan normalmente, y sobre todo cuando toca hablar de la Ley Sinde o de descargas en general, como una isla pirata perdida de la mano de Dios en la que los delincuentes campan a sus anchas. Debe ser una licencia estética de la que se ha abusado para mostrar Internet como algo exótico o extraño.

Sin embargo, a través de Internet -que es una herramienta, no un Mundo-, cerramos negocios, generamos empleo, realizamos transferencias bancarias, adquirimos bienes, nos relacionamos con amigos, socios y clientes, es decir: llevamos a cabo actividades del mundo real y que tienen consecuencia directa en nuestra realidad cotidiana. Y tanto: Skype, un servicio ideado para el ámbito de Internet, no ha encontrado dificultad en aparecer en el mundo real en forma de cabina de teléfono. Cuando una empresa plantea la iniciación de una campaña publicitaria puede surgir la duda: ¿Me publicito en Internet? ¿Lanzo una campaña de marketing online? Y muchas veces estas preguntas se plantean desde la óptica de la entrada en un mundo diferente o un espacio ignoto, cuando en realidad ya llevan años de retraso en el uso de Internet, que es una herramienta del mundo real.

Estrategias de marketing online en la pequeña empresa

¿Qué camino escoger en las redes sociales?

En el tiempo que llevamos trabajando en redes sociales -durante el apogeo de los social media y antes en los foros y páginas de debate-, pero sobre todo en los últimos meses, nos hemos encontrado con líderes de pequeñas y medianas empresas que entran por primera vez en el universo del social media. Son, por lo general, empresarios que desean ampliar nuevas vías de negocio en Internet y llegan atraídos por el auge de las redes sociales o que simplemente sienten curiosidad por experimentar un nuevo medio.

Son fases en las que el empresario o el encargado de marketing de la empresa, en ocasiones, se encuentra desorientado, se enfrenta a algo novedoso que puede costar trabajo entender y termina por abandonar, en ocasiones después de haber cometido errores que pueden dañar seriamente la imagen de la empresa. En momentos así, las dudas que se plantean son muchas: ¿Cómo iniciar mi presencia en redes sociales? ¿Cómo llegar a la gente a través de Internet? ¿En qué medios sociales debe mi empresa estar presente? ¿Debo gestionar yo mismo mi presencia en Internet o debo contratar los servicios de un community manager externo? Nuestro trabajo desde el departamento de marketing online empieza por acercar este medio al proyecto de la empresa que empieza su andadura social.

En primer lugar, derribamos los mitos: las redes sociales -como Internet en general- son una herramienta de trabajo muy productiva y como tal requieren una dedicación y un esfuerzo, no se trata de una máquina mágica de hacer negocios de la panacea contra la crisis. Desde esta base, ayudamos a la empresa a manejar el nuevo medio en que se encuentra. El usuario debe conocer los diferentes medios sociales de que dispone y aprender a utilizarlos como herramienta. En definitiva: conocer en el medio.

Pero desde este marco del aprendizaje es muy difícil que un usuario lance una estrategia de marketing efectiva o simplemente publicitar su marca en Internet, y en ese punto entra la labor de estratega del consultor, guiando la campaña por las diferentes fases de un proyecto de publicidad online. El marketing en redes sociales requiere una estrategia en la que prime el equilibrio: se debe desarrollar una presencia, pero sin hacer excesivo ruido; se debe informar al cliente y publicitar la marca, pero sin entrar en el terreno del spam.

En suma, ayudamos a la empresa a conocer el nuevo medio en el que debe moverse, y a la vez marcamos el camino a seguir para el desarrollo de su presencia en Internet y de su reputación online.

¿Y qué es la geolocalización?

Geoposición en iPhone

Algunas aplicaciones con geoposición en iPhone

La geolocalización se ha convertido en el término de moda en 2011. Se trata de una herramienta que aprovecha la posibilidad que tienen nuestros smartphones de calcular las coordenadas espaciales en las que nos encontramos. Esta posibilidad se puede utilizar desde un sin fin de aplicaciones, como encontrar servicios cercanos, contactar con personas cercanas a nosotros en un evento y por supuesto el más que conocido manejo de mapas.

El terreno del marketing, la geolocalización tiene unas aplicaciones importantísimas que se desprenden de su uso social. Ya hemos hablado en alguna ocasión de Foursquare como sistema de localización instantáneo en el que un usuario puede mostrar su posición a sus contactos. Además, Facebook incorporó places para hacer lo mismo dentro de sus sistemas, y Google integró un servicio de geolocalización de igual nombre con su sistema de recomendación de lugares.

Los resultados de la aplicación de la geoposición al marketing online se hacen notar conforme esta tecnología se extiende. Se trata de un potenciador del boca a boca en internet, es decir, una forma de ganar difusión de marca. Resulta sencillo incentivar a tus usuarios a compartir su ubicación cuando te visiten mediante ofertas a quien más veces se geoposicione en tu local en un periodo de tiempo determinado.

En España, a diferencia de otros lugares del mundo, esta práctica, aunque se va extendiendo entre los usuarios poco a poco, aún no ha terminado de calar entre comerciantes a nivel local, quedando en ese punto en el que, como se suele decir, quien golpee primero, golpeará dos veces.

Voces en el desierto

Desierto

Si buscamos analogías entre la web y la geografía del planeta, podríamos decir que las redes sociales son las grandes urbes en las que la gente interactúa, mantiene relaciones sociales, hace negocios, etc. Los buscadores son las carreteras que nos pueden llevar de un lugar a otro, a contactar nuevos clientes y proveedores. Éstas son las zonas de la web a las que nos interesa acercarnos para abrir nuevas vías de negocio, mejorar nuestra comunicación con el cliente y hacer que nuestro negocio evolucione en el terreno de la nuevas tecnologías.

Sin embargo, la evolución de la red termina provocando que aparezcan zonas “despobladas” que equivalen al desierto, a zonas yermas sin clientes, sin visitas, vacías. Un proyecto de presencia en Internet mal gestionado provoca que tengamos que realizar un esfuerzo enorme para finalmente no obtener  repercusión alguna: se trata de un esfuerzo equivalente al de predicar en el desierto.

Nos encontramos en ocasiones con proyectos web que han sido pensados para una concepto obsoleto de Internet. Se trata de portales construidos con técnicas poco accesibles y en absoluto amigables con buscadores y para los cuales no se ha definido ninguna estrategia de marketing en redes sociales. Se trata de proyectos a los que la empresa ha dedicado un importante esfuerzo humano, económico y de tiempo,  sin embargo no va a obtener ninguna repercusión por el mero hecho de que esos esfuerzos no estaban dirigidos en la dirección adecuada.

Las bases de un proyecto de marketing online deben construirse cimentados en unas tecnologías de calidad para lo cual se dividen en diferentes acciones que deben cuidarse tanto por separado como en la forma de interactuar que tienen las unas con las otras:

La construcción de un portal web accesible, optimizado para buscadores, que albergue la información que queremos ofrecer, convirtiéndose en el respaldo del resto de acciones que vamos a acometer (integrado con redes sociales, flexible de cara a la actualización de contenidos, etc…)

– La redacción de unos contenidos que sean de utilidad para el usuario final, con la debida revisión ortotipográfica y de estilo y optimizados para su posicionamiento en buscadores. Y más aún: que cumpliendo estas características sean capaces no sólo de informar al usuario, sino de atraerlo a través de emociones.

– El diseño de una estrategia de posicionamiento en buscadores que dote a la web de la presencia oportuna en las SERPS de aquellos usuarios que necesiten sus servicios.

– La inversión y gestión de una campaña de marketing en buscadores que refuerce la estrategia de posicionamiento en buscadores.

– El diseño de una estrategia de marketing en redes sociales, que se hace esencial hoy día debido a la cantidad de usuarios con los cuentan y el tiempo estos les dedican.

– La gestión continua de todas las acciones antes mencionadas a través del estudio de la analítica web y la revisión de todas las estrategias.

En definitiva: Internet es un medio vivo y cambiante. Hoy día no podemos ceñirnos a la idea de principios de la pasada década de “tener una página web” en un trabajo de varias semanas, sino que debemos desarrollar un proyecto completo de presencia en Internet con una planificación a varios meses en el que además de controlar la publicidad y difusión de nuestra marca seamos capaces de construir una reputación online y desarrollar unas vías de trabajo acordes con las tecnologías actuales.

Y ahora también en las redes sociales

Es cierto que todavía quedan profesionales y empresas que desarrollan su actividad sin ningún tipo de presencia en Internet, tan cierto como que nos parecen de otro mundo o de un pasado ya muy lejano.

Cuando las empresas empezaron a saltar a la Red, se solía decir que había que «estar en Internet». Llevamos más de una década avisando de que en la máxima del renovarse o morir es necesario que una empresa desarrolle su presencia en Internet. Al aumentar la competencia tuvimos que trabajar para «estar en Google», y más aún: en la primera página. Era la única forma de ser visibles en Internet o, al menos, así es percibido por los clientes.

Una vez más, pasamos ciclo. Las redes sociales, nacidas hace pocos años, crecieron y ahora ocupan una importante fracción del tiempo que los internautas dedicamos a navegar. Decíamos que había que estar en la web, en Google, y ahora también en las redes sociales, porque es ahí donde tus clientes pasan la mayor parte del tiempo.

Para ilustrarlo nos encontramos con centenares de infografías, sin embargo ahora nos quedamos con algunos datos absolutos:

– Facebook alcanzó a mediadios de 2009 los 250 millones de usuarios. Un año después los duplicó llegando al hito de 500 millones de usuarios (más de 10 veces la población española).

– Es la red social más utilizada en Europa, Norteamérica, y buena parte del resto del mundo.

– El perfil de usuario de redes sociales es mayoritariamente joven, pero puedes encontrar usuarios de todas las edades, y la mayoría de mediana edad, no necesariamente adolescente.

– El uso de las redes desde tecnologías móviles abre un nuevo campo de interacción y diálogo con usuarios en el que ya no sólo vale “anunciarse” o “estar”: debes gestionar tu comunidad, estar presente de una forma humana.

Son sólo algunos datos, pero resultan convincentes: no estar en la web, no estar en buscadores y no estar en redes sociales supone perder una oportunidad de mercado esencial (más aún en la coyuntura económica actual) y peor aún: supone no estar preparado, aguardando, para aprovechar los próximos pasos que dé el mercado, quedando definitivamente descolgados respecto a la competencia.