Uso y popularidad de los códigos QR

QR con el enlace a esta web

QR con el enlace a esta web

La posibilidad de disponer de cámaras fotográficas en nuestros dispositivos móviles, que pueden hacer las veces de lectores ópticos, ha facilitado el crecimiento del uso de los códigos QR, el equivalente bidimensional a los códigos de barras tradicionales, que en la superficie que ocupa permite almacenar más información.

Los Quick Response Barcodes (Códigos de barras de respuesta rápida), fueron patentados en 1999 y en países como Japón hace tiempo que gozan de popularidad -al igual que sucede con la tecnología NFC, de la que hablábamos hace unas semanas-. El principal uso que han recibido hasta ahora ha sido la gestión de stock en almacenes con gran variedad de artículos (como talleres), pero ahora surgen nuevos usos gracias a la existencia de aplicaciones móviles como Bidi o QR Codes, que nos permiten leer esos datos desde un dispositivo, el teléfono, que hoy en día tenemos siempre a mano.

La información que podemos almacenar en un código QR es de cualquier tipo: los datos de una tarjeta de contacto que, al ser leída, se guarden automáticamente en nuestra agenda sin necesidad de teclear; un hipervínculo a la descarga de una aplicación móvil que nos lleve al navegador directamente sin necesidad de introducir a mano la URL; en definitiva, cualquier estructura de datos que en un momento dado nos pudiera interesar procesar de manera rápida.

No pasarán muchos meses para que estos códigos de barras en dos dimensiones estén presentes en muchos más lugares, facilitando las operaciones de entrada de datos en dispositivos y brindando una nueva plataforma para construir utilidades.

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